Vuelta a la normalidad en Europa, la vida después de la cuarentena

Francia, España, Italia y Alemania pusieron en marcha diversos planes para reactivar la vida social y económica y regresar paulatinamente a la normalidad

PARIS, FRANCE - MAY 13: A woman wearing a protective face mask walks in front of the Louvre museum as France is slowly reopening after almost two months of strict lockdown throughout the country due to the epidemic of coronavirus (COVID 19) on May 13, 2020 in Paris, France. The consumption of alcohol on the banks of the Seine and the Canal Saint-Martin in Paris will be prohibited, after dozens of people gathered there Monday evening, on the first day of deconfinement, said the authorities. France has begun a gradual easing of its lockdown measures and restrictions amid the coronavirus (COVID-19) outbreak. The Coronavirus (COVID-19) pandemic has spread to many countries across the world, claiming over 282,000 lives and infecting over 4.2 million people. (Photo by Pascal Le Segretain/Getty Images)

Europa se prepara para el paulatino regreso a la normalidad. Desde el lunes 11 de mayo, millones de personas de Francia y España volvieron a salir a la calle gracias al levantamiento de las medidas de confinamiento para evitar la propagación del coronavirus. Otros países como Italia y Alemania incrementaron las libertades una semana antes. Los gobiernos de la Unión Europea comenzaron a ejecutar planes progresivos de retorno a la vida social y económica desde principios de mayo, con diferencias entre sus regiones dependiendo de las condiciones de propagación del virus. Sin embargo, existe el temor de una segunda ola de contagios.

Cuatro fases de transición está empleando el gobierno español para regresar progresivamente a la normalidad. Desde el 11 de mayo, pequeñas empresas, restaurantes, bares, lugares de culto, funerales y librerías pudieron abrir sus puertas con grandes restricciones; ningún establecimiento puede exceder el 30% de su ocupación. Habrá un lapso de dos semanas entre cada fase de relajamiento de medidas, empezando por las regiones menos afectadas y con menor densidad poblacional y terminando con las zonas con mayor número de habitantes.

En coordinación con el país vecino y la región, Francia reabrió escuelas y transportes en algunas partes del país. En París, el metro recibió nuevamente millones de usuarios, mientras otras regiones aún siguen detenidas. A pesar que el verano está próximo a iniciar, las playas permanecen cerradas y las vacaciones siguen siendo una incógnita. El 2 de junio cabe la posibilidad que muchos negocios como cines, teatros, bares y restaurantes abran sus puertas, dependiendo de la evaluación y resultados de la primera etapa de aligeramiento de medidas.

Una semana antes que Francia y España, Italia dio el primer paso para volver a la normalidad. La salida del confinamiento empezó con la apertura de algunos sectores como la manufactura, construcción, el comercio mayorista y algunos restaurantes con comida para llevar. La siguiente fase de aumento de libertades sucederá el 18 de mayo, dónde se abrirán museos y librerías. Por último, el 1 de junio se abrirán restaurantes, bares y peluquerías, a reserva de que la situación epidemiológica sea favorable.

Por su parte, Alemania enfrenta un ligero aumento en la tasa de reproducción del virus, a pocos días de haber aligerado la cuarentena, según un informe publicado por el instituto de investigación Robert Koch. La canciller alemana Angela Merkel anunció el 6 de mayo la reducción de medidas y restricciones, que incluyen la reapertura de tiendas, el regreso progresivo de alumnos a clases, y la reanudación de la liga profesional de fútbol alemana. A pesar del anuncio, miles de ciudadanos se reunieron el sábado en las principales ciudades para protestar contra la cuarentena extendida. Las autoridades alemanas establecieron un límite de contagio entre las localidades; se aplicarán restricciones en caso de que los casos superen el umbral de 50 por cada 100.000 habitantes.

El regreso a la normalidad en el continente europeo sucederá lenta y progresivamente. Si bien la necesidad económica y social de regresar a la normalidad es cada vez mayor, los gobiernos avanzarán con cautela en el levantamiento de medidas y reapertura de sectores, en función de que las condiciones epidemiológicas sigan siendo favorables.