OPINIÓN

Una presunción innecesaria

Con todos los derechos ganados, con el resguardo de la policía vial para su marcha, con inclusión en las esferas de gobierno, sería bueno saber cuál es el motivo de la marcha arcoiris

La serpentina

Por Guillermo Aguirre

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Es lo que les digo, en México hemos ido de un extremo a otro, parece que el término medio pasó desapercibido, o cuando menos las nuevas generaciones no lo sintieron porque no hubo necesidad de sufrir o quedar en ese justo medio, que es lo más saludable en algunos caso y para determinadas cosas. 

Por ejemplo los que somos senectos, vivimos en una época en que las concesiones paternas para los hijos eran muy escasas, quizá exageradas, hay de aquel pobre muchacho o adolescente cuyos padres lo vieran fumando o supieran que lo hacía a escondidas de ellos. 

De los que le entraban a la droga, considerando desde luego que la única droga conocida y no muy popular, era la mariguana, eran muy conocidos en la cuadra, el alcoholismo se practicaba de acuerdo al nivel socio-económico, las fiestas eran caseras, pocos festejos se realizaban en casinos, aun en casinos pequeños, no había para esas rentas. 

Y así me pasaría la vida relatando añoranzas propias de los años 60s, cuando el México en el que vivíamos era un México de inocentes primos hermanos de los ingenuos. 

Y entonces llegamos al recuerdo de esos años en que ser gay, homosexual, o joto (palabra hoy prohibida pero que en ese tiempo se usaba), era un tanto penoso, no digo esto porque a mi me pareciera que los homosexuales de aquellos tiempos, merecieran la pena de muerte, o la burla de los que los rodeábamos, creo que ellos siempre deberían de tener sus derechos, y también creo que salvo el bullying que algunos ignorantes y burlescos muchachos hacían, el grupo gay o de homosexuales, no era agredido físicamente, seguramente se daban casos de violencia, como hoy día se siguen dando cuando hay relaciones perturbadoras.

Pero lo repito, en esos años, ser gay, era punto menos que una vergüenza, al paso de los años, se hicieron leyes, se aprobaron mejores reglas y el movimiento gay-homosexual, que hoy tiene muchas letras LGBTTT y otras letras más, tomó fuerza, por razones de personajes encumbrados que fueron promocionando leyes a favor de estos grupos, a tal grado que en la pasada elección empezó a gestarse un movimiento dentro de los miembros de estos grupos, que exigían la inclusión de un candidato a cargo de elección, que fuera LGBTTT, y es muy posible que dentro de unos años, veamos como candidato en cada partido político, a un elemento gay, homosexual, bisexual, lesbiano o transgénero. 

Todo lo anterior nos habla de que poco a poco van penetrando en las esferas política y sociales gracias a su empeño en exigir ser tomados en cuenta, como ya está ocurriendo ahorita, pero les comento que antier sábado alrededor de 800 personas integrantes de la comunidad LGBTTTIQ se integraron a lo que ellos mismos llaman,  marcha del Orgullo Gay que año con año se realiza por las principales avenidas de la capital del estado. 

Durante el recorrido los marchantes mostraban pancartas en donde piden a la sociedad y a las autoridades de los tres niveles de gobierno respeto a sus preferencias y a sus derechos humanos. 

Aquí es donde les digo que empiezan las exageraciones y que hemos llegado a los extremos, porque díganme ustedes en estas épocas, qué funcionario de cualquier nivel de gobierno,  se opone a que alguien sea homosexual, o sea lesbiana, y si no se oponen, entonces para que exhiben estos homosexuales que exigen respeto a sus preferencias. 

Ahora bien, si lo que exigen con sus protestas es que el gobierno dictamine leyes en donde obligue a la ciudadanía de bien, que forzosamente acepte copular con un elemento de esta comunidad, nomás porque a tal elemento le parece que así debe ser, pues entonces están equivocados. 

Porque fijense, esta marcha del Orgullo Gay que se distinguió por la alegría y el respeto que mostró la sociedad a las exuberantes figuras de transexuales  que viajaban a bordo de carros alegóricos, siempre fue resguardado por los elementos de la Policía Vial que de manera coordinada cerraban las calles que cruzan la avenida México para agilizar el paso de los marchantes, y todavía exigen más, cuando tienen todos los derechos del mundo…creo que presumir ser LGBTTTIQ, es simplemente exageración…hasta mañana

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