Protesta social en América Latina demora reformas económicas en Brasil

El ministro brasileño de Economía, Pablo Guedes, reconoció este domingo que las reformas para la apertura de los mercados brasileños no se discutirán sino hasta 2020, con la finalidad de evitar “encender las calles” con protestas civiles.

En entrevista con O Globo, el exbanquero afirmó que el panorama de América Latina llevó a modificar la agenda de gobierno sobre la aprobación de reformas económicas, en referencia al clima de descontento social que se ha registrado en Colombia, Bolivia, Perú y Chile.

El ministro aseguró que no es el momento político idóneo para presentar cambios drásticos en el rumbo económico y administrativo de Brasil. Sin embargo, el contexto no descarta la futura discusión del proyecto presentado por Guedes en la actual administración.

Las declaraciones de Guedes reflejaron el temor del presidente Jair Bolsonaro porque comiencen a registrarse brotes de protesta en distintas partes del país. A pesar de no existir llamados fuertes a tomar las calles, Brasil podría experimentar un contagio de los ánimos en otros países, según lo muestra la entrevista con el ministro.

Cuando colocas cuatro reformas, al menos una comienza a hacer ruido”, declaró quien fue asesor económico de Bolsonaro desde tiempos de campaña.

Ante el contexto latinoamericano, Guedes afirmó que el gobierno debe ser cauteloso en sus decisiones políticas y calificó de “insano” e “irresponsable” el llamado a la violencia y la destrucción en Chile, totalmente contrario a una manifestación pacífica.

Entre el paquete de reformas propuesto por el gobierno de Jair Bolsonaro, se encontraron los ajustes al esquema de seguridad social, cuya propuesta modificó el sistema de pensiones en octubre de este año.

Uno de los grandes críticos al gobierno actual es el expresidente Inacio Lula da Silva, quien dijo que la democracia pareciera un “estorbo” para Bolsonaro, sus hijos y su partido.

Esto después de que políticos brasileños pusieran en la agenda la posibilidad de un nuevo decreto que suspendiera las libertades constitucionales en la época de la dictadura (AI-5).

En defensa del gobierno actual ante las críticas sobre los mecanismos de control de la protesta en Brasil, el ministro descartó la posibilidad de un nuevo AI-5 y afirmó que sería “inconcebible” en el contexto político actual.

Las reformas económicas y administrativas han sido parte de la agenda de Bolsonaro desde inicios de 2019, cuando el mandatario afirmó que se concretaría un programa de ajustes fiscales y privatizaciones para sacar la economía brasileña del estancamiento.