InSight se instala en Marte y da primeros pasos hacia inédita investigación

La sonda estadounidense InSight se posó este lunes en suelo marciano y ya envió la primera foto de la superficie del planeta rojo.

Tras siete años de trabajo y siete meses de viaje por el espacio, la sonda estadounidense InSight “amartizó” y poco después envió la imagen.

Cada etapa exitosa de esta milimétrica y arriesgada operación despertó una algarabía en el centro de control del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, del inglés) de la NASA en Pasadena, California.

El “aterrizaje confirmado” en la voz de la controladora llevó al resto de sus colegas en el control a gritar de alegría y abrazarse en celebración. Ocurrió a las 11:52:59 hora de California (19:52:59 GMT), un minuto antes de lo planificado.

“Fue intenso”, resumió el director de la agencia espacial estadounidense Jim Bridenstine. “Es una experiencia única, increíble”.

Bridenstine indicó además que a pocos minutos del “amartizaje” recibió una llamada del vicepresidente Mike Pence, que también celebró en Twitter.

“Felicitaciones a @NASA (…) y a todos los que hicieron posible” la llegada del InSight a Marte. “Un gran logro”.

Es la primera vez desde 2012 que un artefacto logra posarse sobre Marte, después de que lo hiciera el vehículo Curiosity de la NASA, el único actualmente activo en la superficie del planeta rojo.

Más de la mitad de los 43 intentos por llevar a Marte robots, satélites u otros -ejecutados por agencias espaciales de todo el mundo- han fallado.

Solo Estados Unidos ha logrado colocar artefactos allí, invirtiendo en estas misiones con el objetivo de preparar una futura incursión con exploradores humanos para la década de 2030.

“Podemos replicar tanto como sea posible para una misión a Marte”, indicó, asegurando que el foco está en hacer estos viajes de manera sostenible, con tecnología que pueda ser reutilizable.

“Su nación está realmente comprometida en llegar a Marte y usar la Luna para lograr eso”, agregó.

El proceso de pose fue perfecto: la activación del paracaídas, el despliegue de sus patas y la reducción de velocidad de 19.800 km/h a 8 km/h en apenas siete minutos.

La NASA hizo “retoques finales al algoritmo que guía a la nave espacial hacia la superficie” horas antes de su entrada en la atmósfera, donde la temperatura llegaba a los 1.500ºC.

Tenía un escudo térmico reforzado para tolerar el impacto.

La sonda se desplazó 480 millones de kilómetros a unos 20.000 km/h, entre tres y cuatro veces más rápido que una bala de fusil, para alcanzar un área rectangular de unos 10 km por 24 km.

La primera foto fue enviada por dos satélites que acompañaron al InSight durante su travesía a Marte.

“Mi primera foto en #Marte”, escribió NASA en una cuenta creada para el InSight en Twitter. “La tapa de mi lente aún no fue retirada, pero tenía que mostrarles un primer vistazo de mi nuevo hogar”.

“El equipo de InSight puede descansar un poco más tranquilo” superada esta etapa, dijo Tom Hoffman, gerente del proyecto en NASA. “Ha sido un largo día para el equipo, pero mañana comienza un excitante nuevo capítulo: operaciones de superficie y el inicio del despliegue de instrumentos”.

Esta sonda de 993 millones de dólares deberá por cerca de dos años escuchar y escrutar el interior de Marte para intentar develar los misterios de su formación, hace miles de millones de años. Conocimientos que podrían permitir posteriormente comprender mejor la formación de la Tierra, el único planeta rocoso del que se ha estudiado realmente su interior.

Elizabeth Barrett, jefa de operación de instrumentos del JPL, dijo que tomará entre dos a tres meses colocar todos los instrumentos en la superficie y otro par para comenzar a recibir datos.

El objetivo es construir un mapa en tres dimensiones del planeta, de manera que “podamos entender el interior de Marte tan bien como hemos llegado a conocer el exterior”, dijo Bruce Banerdt, el principal investigador del proyecto en el JPL.

“He recibido confirmación de que no hay rocas en frente del módulo”, dijo “aliviado y muy feliz” el principal investigador del sismómetro francés, Philippe Lognonne.

Otro instrumento destacable, de origen alemán, es el HP3, que deberá excavar entre 3 a 5 metros la superficie de Marte para tomar su temperatura.

Los sensores de vientos de la nave son de diseño español.