Estados Unidos responde de manera deficiente ante los incendios forestales masivos

De acuerdo con periodistas y organizaciones del medio ambiente, Estados Unidos ha dado una respuesta deficiente frente al aumento de incendios forestales

Ante la ola de calor y sequía que mantiene la costa oeste de Estados Unidos envuelta en un incendio forestal masivo desde agosto, diversos periodistas y organizaciones del medio ambiente cuestionan las decisiones del gobierno de Estados Unidos y su deficiente respuesta frente a los estragos generados por el calentamiento global, debido al incremento de daños y severidad de los incendios cada año.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), 2020 se ha convertido en una fecha crucial en materia de cambio climático, respecto a la toma de decisiones e implementación de políticas medioambientales, ya que en 2019 se posicionó como el segundo más cálido en la historia, con un grado centígrado sobre la temperatura máxima del planeta registrada previamente, y cuyo pronóstico apunta a un incremento de hasta 3.2 grados centígrados al terminar el siglo XXI, en caso de no tomar las medidas de respuesta adecuadas.

Entre los efectos observables a corto y mediano plazo, se encuentran los cambios en la humedad relativa, ya que aumentan las sequías, y volatilidad en las temperaturas, con descensos lentos. Estos cambios dan lugar a incendios forestales súbitos y difíciles de controlar, en tanto la sequía y los vientos permiten su propagación acelerada durante estaciones del año que no solían presentar sequías importantes.

A pesar de ser un acontecimiento histórico y recurrente en el territorio estadounidense, especialmente en California, los incendios forestales masivos empeoran en su alcance y severidad mientras las temperaturas se vuelven más volátiles como consecuencia del calentamiento global. La estación de incendios en 2020 ha sido especialmente devastadora, con 3 millones de acres calcinados 64 mil habitantes evacuados; asimismo, la calidad del aire empeora, provoca dificultades respiratorias, y se vuelve un factor de riesgo importante en plena contingencia sanitaria por Covid-19.

Según una investigación realizada por la Unión Americana de Geofísica (AGU, por sus siglas en inglés), los incendios forestales en California han aumentado cinco veces desde 1972, y esperan una peor situación para los siguientes 30 años en la medida en que se reúnen los siguientes factores: el gobierno estadounidense da una respuesta deficiente, con poca inversión en políticas de cambio climático y reducción de emisiones de dióxido de carbono, incremento de volatilidad en la temperatura y humedad de la región, y la falta de restricciones en construcción, ya que esperan alrededor de 650 mil nuevas viviendas en la zona de riesgo para 2050.

En cuanto a la respuesta de las autoridades de Estados Unidosperiodistas y organizaciones consideran fundamental que tomen acciones concretas para mitigar los efectos del cambio climático, así como medidas de prevención con objeto de evitar mayores pérdidas humanas y económicas en el marco de la pandemia de Covid-19. Principalmente denuncian que el gobierno federal invierte tan solo 15 mil millones de dólares (mmd) en acciones contra el cambio climático, mientras el presupuesto militar asciende a 700 mil millones de dólares.

Una respuesta eficiente y rápida frente al calentamiento global supone reducciones de gastos importantes, ya que con 1.5 grados centígrados más en la temperatura global, el daño económico al término del siglo podría rondar los 50 trillones de dólares, según el Panel de Cambio Climático Intergubernamental (IPCC, por sus siglas en inglés). Por ese motivo, y con objeto de mitigar el daño a la población y el planeta, organizaciones y periodistas piden al gobierno de Estados Unidos tomar cartas en el asunto.