En México la desconfianza cuesta más que la democracia

Por ello tenemos que pagar por boletas, listados nominales, credencial con fotografía para votar, tinta indeleble y por supuesto, la contratación de mucha gente para organizar una elección

En México no es cara la democracia como algunas personas lo dicen, sino que lo que resulta muy caro es la desconfianza de los ciudadanos, ya aun cuando el voto en los procesos electorales los reciben los vecinos en cada casilla electoral, hay ocasiones que se tiene que ir a recontar casilla por casilla y voto por voto, porque hay partidos políticos que no están de acuerdo con el cómputo que se realiza en tiempo y forma por los funcionarios de casilla, cuando en otros países incluso no hay órgano electoral, sino que es el gobierno quien organiza las elecciones.

Esto fue informado por el Vocal Ejecutivo del INE, Eduardo Manuel Trujillo Trujillo, admitiendo que la contratación de personal para los procesos electorales, “la publicidad y el monitoreo que se hace de las estaciones de radio y televisión, cuesta mucho dinero por el personal y el equipo que se utiliza y que nos mantiene en primera empresa de monitoreo en el mundo”.

Señaló que en ningún país un órgano electoral tiene tantas funciones que desarrollar como en México y eso es costoso, pero en otros países las funciones que aquí desempeña el INE las realizan otras instituciones y por lo tanto no es tanto el gasto que tienen, “mientras que aquí tenemos que contar con un padrón electoral, la fiscalización de los partidos políticos y todo eso se cuantifica para el costo de la democracia”.

El Vocal Ejecutivo del INE explicó que todo ese costo, se debe a que las fuerzas políticas tienen una desconfianza que en ocasiones raya en la “esquizofrenia” “y somos el único país que nos hemos visto en la necesidad de emitir la credencial para votar, pero también somos el único país que contamos con un listado nominal de ciudadanos que tienen derecho a votar y que tienen la fotografía de cada ciudadano y eso cuesta”.

Recordó que en México se tiene que capacitar a todo el personal que estará en las casillas el día de la jornada electoral y eso en ninguna parte del mundo se hace, toda vez que son los funcionarios que donan un día de su trabajo, quienes se encargan de la elección y nadie les desconfía, “pero aquí pese a que sabemos que nuestros vecinos están recibiendo nuestro voto y lo cuentan al final del día, no hay la suficiente confianza”.

Además es alto el costo de las boletas, que tiene más seguridad que un billete de banco y la tinta indeleble, que se utiliza para evitar que un ciudadano pueda, aunque es casi imposible que lo haga, ir a votar dos o tres veces, porque hay partidos políticos que cuando el voto no les favorece, dicen que hubo fraude, que votaron varias veces los electores o que todo el personal y equipo fallaron a favor de alguien para darle el gane, “por eso siempre decimos que la democracia es cara, pero lo cierto es que lo caro es la desconfianza”.

Recordó que si los mexicanos queremos una democracia más barata, los ciudadanos y las fuerzas políticas tenemos que iniciar por ir terminando con la desconfianza y así se podrá utilizar el voto electrónico “pero para eso los legisladores deben aprobar la Ley que permita utilizar las urnas electrónicas y así se podrá evitar la contratación de tanto personal y de conocer en cuanto se termine la votación el resultado real y oficial”.

En cuanto a la credencial para votar con fotografía, comentó el funcionario electoral que ya se está utilizando el nuevo documento que tiene un costo del 10 por ciento menor que la anterior y que se sustituirá a los ciudadanos conforme se vaya venciendo la vigencia de la actual, los cambios de domicilio o extravío de la credencial, además de que es más robusta con menos posibilidades de falsificarse.