Despojan del Hikuri a la nación Wixárika

Denuncian saqueo, explotación irracional y turismo irresponsable.

‘Hikuri está escaseando, difícilmente se encuentra’, denunció  Mario Muñoz  Cayetano,  Presidente de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales  que comprende los estados de Jalisco, San Luis Potosí, Durango y Nayarit. La planta sagrada del Pueblo Wixárika también conocida como Peyote está siendo saqueada por contrabandistas que la sacan del país con fines lucrativos y recreativos; cuando los Pueblos Originales lo necesitan para equilibrar la visión del universo.

Un Hikuri es, dentro de la religión de los wixarica, la conversión del espíritu de Tamautz Kauyumari en la cactácea Lophophora williamsii, convirtiéndose así en Tatei Hikuri o Nuestra Madre Hikuri (Fragmento tomado de Wikipedia), ‘El problema que tenemos es tocante a los lugares sagrados como Wirikuta  ubicado en el municipio de Real de 14 en el estado de San Luis Potosí; existe planta sagrada  Hikury  el cual ha sido saqueado por personas que van a ese lugar’, añadió el Líder Wixárika.

El Hikuri la nación Wixárika lo utiliza para realizar ceremonias que a través de los tiempos se han dado y heredado de generación en generación, gracias a sus ancestros, es Wirikuta el templo mayor de ese pueblo, cada año van a dedicarle el amor, la fe, oraciones por la libertad, el trabajo entre otros temas universales. Los turistas van con otros fines ajenos a la cosmogonía de los pueblos originales y los saqueadores solo ven un fin de lucro. ‘No sabemos a qué van, a nadie le han pedido permiso’, asevera Muñoz Cayetano.

El Hikuri consideran está desapareciendo, difícilmente lo encuentran, y mientras otros lo sacan en forma irresponsable en grandes cantidades delante de las mismas autoridades, incluso para venderlo fuera de México. ‘Lo que se ha trabajado con INPI y las autoridades de San Luis Potosí, es que  existen para nosotros cuatro vigilantes que están en los lugares estratégicos, nos faltan dos; no se ha cubierto ahí pero aun así siguen saqueando. No los respetan. En nuestra Organización estamos otorgando un documento en donde autorizamos cuántos peregrino van de cada pueblo Wixárika. Falta más control’, afirmó el también abogado.

En disputa están las 149 mil hectáreas dónde se encuentran los lugares sagrados. De continuar la explotación irracional, el saqueo, y el turismo irresponsable, el Peyote tiene los días contados;  calcula el entrevistado que podría desaparecer en cinco o diez años. Y tristemente sólo lo recordemos en los cuadros que reflejan la visión de ésta noble nación original.