Calcio storico, el fútbol italiano que rememora la violencia de la historia

Calcio Fiorentino y su reencarnación moderna como Calcio Storico, se juega cada junio en Florencia y es considerado como el precursor del fútbol moderno

Se considera que Inglaterra es la cuna del fútbol moderno, sin embargo el origen del fútbol se remonta hasta Italia. Comerciantes ingleses conocieron y jugaron un juego llamado “calcio” (fútbol en italiano) en la ciudad de Livorno a finales del siglo XVIII. No obstante el origen del calcio se remonta al siglo XIV en la ciudad de Florencia donde se jugaba en las calles y plazas principales.

Jóvenes y adultos lo jugaban durante los descansos de trabajo y durante algunas fiestas de barrio, incluso se cuenta que los nobles participaron en los juegos a modo de una puesta en escena organizados de una manera especial. Entre los encuentros más famosos de los que se tiene registro está el de 17 de febrero de 1530, durante el asedio de la ciudad de Florencia por los ejércitos de Carlos V.

Actualmente, el calcio fiorentino representa un evento fascinante en todo el mundo, una recreación histórica que contribuye a mantener vivo el carácter orgulloso de la ciudad. Luego de que el interés disminuyera en el siglo XVII, el juego fue revivido durante la década de 1930 recuperando la popularidad desde entonces.

Cada 24 de junio, se juega un torneo de cuatro equipos de Calcio, quienes representan los cuatro barrios históricos de Florencia, en la Piazza Santa Croce. El torneo moderno recrea el partido de Calcio jugado por la gente de Florencia durante el asedio a la ciudad en 1530. Celebrando a San Juan Bautista, su santo patrón, los se identifican cada uno por un color: los blancos de Piazza di Santo Spirito, los rojos de Piazza Santa Maria Novella, los verdes de San Giovanni y los azules de Piazza Santa Croce.

No cualquier persona puede participar en este evento: El reglamento indica que se debe nacer en Florencia o ser residente de la ciudad u otro municipio de la metrópoli durante al menos 10 años sin interrupción. Además por la naturaleza del deporte, ningún menor de 18 años puede ser participe de esta celebración, pero pueden representar los colores y ser miembros del desfile del equipo previo al inicio del partido.

Para cada partido la cancha rectangular de 80 por 40 metros o 100 por 50 metros. Cada equipo es llamado calcianti o calciatori y está compuesto por 27 jugadores. Al igual que en cualquier deporte de equipo, los jugadores tienen diversas posiciones como: 4 datori indietro (Porteros), 3 datori innanzi (Defensor), 5 sconciatori (Medianos), 15 innanzi o corridori (Atacantes). En el centro de la red de cada equipo esta el capitán donde se queda y entra en el juego solo para colocar a sus jugadores en la cancha y darles instrucciones. El objetivo es simple, llevar el balón a la portería rival y quien anote más puntos será el ganador del encuentro.

Con un disparo de colubrina (un pequeño cañón) y el pallaio pateando la pelota en el campo, el juego da inicio. En este momento, cada jugador intenta atrapar la pelota y ponerla en la red opuesta. Durante el inicio del partido el balón descansa en el campo mientras los jugadores pelean entre si, tratando de anular a la mayor cantidad posible de jugadores para hacer mas fácil el camino al balón.

Pelear está permitido en todo momento, recursos como el boxeo y tacleos están permitidos, siempre y cuando las confrontaciones sean uno a uno. En el campo, el jugador que lleva el balón y es defendido por sus otros compañeros de equipo procurando llevar el balón y anotar un caccia o punto. La puntería hacia la red es muy importante porque si se falla, o el defensor lo roba, se da la mitad de una caccia al otro equipo, haciendo posible resultados como cuatro y medio a tres.

Después de cincuenta minutos, el equipo ganador recibe un becerro blanco como premio y la gloria del equipo representado. Una vez que se ha entregado el codiciado premio, los equipos arman la alineación inicial, trompetas y tambores anuncian el fin del encuentro y de la celebración dando la oportunidad de observar el orgullo vigoroso e imponente de los participantes como en la época de la República Florentina, bajo su peculiar deporte de fútbol italiano.