Construyendo el camino, primera mujer rectora en la UAN

El acceso a la educación, la generación de conocimiento y la oportunidad de ocupar espacios de alta responsabilidad, han sido y siguen siendo los motores en la construcción del camino por la igualdad de oportunidades para las mujeres, en la que en cada matrícula de una estudiante, en la publicación de una investigadora y en la participación de espacios de toma de decisiones dentro de las universidades por parte de las mujeres, se hace realidad la lucha de las voces violetas de siglos atrás, en la que con gusto podemos decir en nuestros días que se está logrando la presencia de las mujeres en el sistema educativo, combatiendo contra los factores institucionales, sociales y culturales que se viven en el país.

Visibilizando con ello, las capacidades de las mujeres para tomar cargos de representación institucional, sobre todo en los cargos de rectoría, en donde se maximiza el grado de desigualdad existente en nuestro país, pues se han caracterizado por tener en el poder a figuras masculinas, ya que actualmente el 15% de las universidades públicas del país son encabezadas por mujeres, evidenciándose el “techo de cristal” que impiden que las mujeres accedan a cargos de alta responsabilidad y de poder en las universidades, ocurriendo esto no solo en el contexto mexicano sino también en el latino, en donde solo el 18% de las universidades públicas tienen a una mujer como rectora, tomando para la muestra los países de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú y Venezuela, según datos de la UNESCO IESALC. 

Datos que son alarmantes, si consideramos que es superior el porcentaje de mujeres que se matricula en las universidades, pues países que han logrado romper el techo de cristal han demostrado excelentes resultados, en donde 34 de las 200 mejores universidades del mundo según el ranking Time Higher Education del año 2019 eran dirigidas por mujeres, por ello existe la urgencia de un marco más amplio de políticas de igualdad de oportunidades en el acceso a las mujeres, que permita a las generaciones de jóvenes educarse y formarse como profesionistas en instituciones donde la paridad de género es visible y tangible, de tal forma que demuestra el compromiso con los derechos humanos. 

Es por ello, que con orgullo pudimos presenciar de manera histórica las elecciones para la rectoría de la Universidad Autónoma de Nayarit, con igualdad de participación de 2 candidatos y 2 candidatas y con una votación de mayoría de 149 votos de un total de 154 votos por parte del H. Consejo General Universitario, con los que fue elegida como la primera mujer rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit a la Dra. Norma Liliana Galván Meza, en la que la presencia de unidad, fortaleza, conocimiento, liderazgo y sororidad se hizo presente en lo que fue todo el camino hacia la rectoría para todos los universitarios y universitarias en la construcción de importantes logros en beneficio de la comunidad universitaria. En la que gracias al camino que se está forjando se llegará al tiempo en que nos dejemos de preguntar como bien lo establece en su obra la Dra. Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara ¿Por qué las mujeres no son rectoras en México? y celebremos hoy el triunfó de una de nosotras. 

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