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Golpea inflación el bolsillo de los nayaritas

Productos de la canasta básica están por las nubes, alcanzado el kilo de tortilla hasta los 24 pesos en la mayoría de establecimientos.

La canasta básica sigue por los cielos y el panorama no luce alentador para los mexicanos que hoy continúan sufriendo la devastación de un 2021 que dejó una inflación general anual de 7.07%, en un año que se esperaba fuera el punto de partida para la reactivación económica.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, este 2022 son los alimentos, bebidas y el tabaco, sobre todo en el caso de las frutas y verduras, lo que más se han encarecido debido a la alta inflación que en un efecto domino también ha elevado los precios de restaurantes de todo tipo.

Pero más allá de la tradicional alza de precios por temporada en los productos favoritos de la ciudadanía como el limón, la papa, los plátanos y el aguacate, si hay algo que siempre acapara las miradas mexicanas es el costo de la tortilla, alimento base de la dieta azteca.

Centrados en el caso de Nayarit, durante los últimos días el manjar mesoamericano ha puesto a pensar a las familias de la entidad en reducir su consumo de los exquisitos tacos, ya que el precio por kilogramo de tortilla ha repuntado hasta los 24 pesos en la mayoría de los establecimientos.

Fuentes allegadas a esta industria señalan que a inicios de febrero el costo por tonelada de harina aumentó en 800 pesos para los productores, a esto se suma el impacto inflacionario que ha dejado el último año en otros materiales necesarios para la elaboración y venta de este producto.

A pesar de esto el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados de la Secretaría de Economía, coloca a Nayarit hasta el 9 de febrero con un precio promedio por kilogramo de tortilla en 20 pesos; lo cual dicho sea de paso sitúa a la entidad por encima de la media nacional que se ubica en 18 pesos con 78 centavos.

Pero esto es solo una parte de la canasta básica o de consumo mínimo que el INEGI revela ha tenido un incremento anual del 7.67 por ciento, hecho que resienten principalmente los bolsillos de las clases medias y bajas del país.

Quizá es por esta razón que el Indicador de Confianza del Consumidor ha presentado una disminución respecto al mes de diciembre, que se traduce en una visión desalentadora por parte de las familias hacia la economía, esto a pesar de que los ánimos mejoraron a comparación del año pasado, en que se vivían los estragos de una joven pandemia.

Sin embargo, desde Palacio Nacional existe optimismo sobre el futuro económico del país ya que en voz del Presidente Andrés Manuel López Obrador se pronostica un incremento de hasta el 5%; lo cual a los pocos días contradijo la Secretaría de Economía, Tatiana Clouthier que en un entorno más realista proyecta un crecimiento de un 2.6%, ante el avance de la variante del virus SARS-CoV-2, Ómicron en el país. 

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