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MATRIMONIO HOMOSEXUAL

Debe ser motivo de satisfacción que cada vez más países se sumen a la lista de aquellas naciones que han aprobado el matrimonio igualitario, es decir, que permite la unión de personas del mismo sexo, porque es sinónimo de que se está avanzando en la apertura y tolerancia frente a la cerrazón, discriminación, y hasta vileza con que por mucho tiempo se ha tratado a este sector de la población que paulatinamente está conquistando el lugar que se merece dentro de las sociedades de cualquier nación.

Este es el caso de Chile, que tras cuatro años de intenso debate en el Parlamento, finalmente la iniciativa que planteaba la unión en comentó fue aprobada por amplias mayorías en las dos cámaras.

Chile se convierte así en parte de las 31 naciones que permiten el matrimonio homosexual en el mundo y en el séptimo país de América Latina (además de los estados de México donde este tipo de unión civil está legalizada).

A diferencia del actual Acuerdo de Unión Civil (AUC), la figura legal vigente en Chile desde 2015, esta normativa permite la filiación y la adopción por parejas homosexuales.

La decisión permitirá modificar el artículo 102 del Código Civil chileno y suprimir la expresión de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.

El proyecto ingresó al Parlamento en 2017, tras una iniciativa de la expresidenta Michelle Bachelet, y posteriormente, el presidente Sebastián Piñera, decidió acelerar su trámite en el Congreso en junio de este año.

La medida se convertirá en ley en el tramo final de la carrera presidencial de Chile de cara al balotaje del próximo 19 de diciembre, de acuerdo a lo que ha trascendido en los medios de comunicación que puntualmente han informado de este gran paso. 

Hay que mencionar que en Latinoamérica Chile se suma a Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay como países que garantizan el derecho al matrimonio homosexual.

En México, 24 estados han reconocido el matrimonio igualitario, mientras que en los otros 8 estados las parejas del mismo sexo pueden casarse, pero deben antes obtener un amparo judicial.

Tras recibir el respaldo en su último trámite legislativo, el proyecto fue remitido al presidente de Chile para su promulgación.

Con la adopción de esta ley, Chile cambia su normativa en línea con lo que planteó en 2017 la Corte Interamericana, cuando estableció que todos los derechos que se aplican a las relaciones de familia de las parejas heterosexuales deben extenderse también a las parejas del mismo sexo.

Cabe mencionar también que en lo que se refiere a Centroamérica, fue Costa Rica el primero en celebrar un matrimonio con estas características en mayo de 2020, siendo el martes 26 de ese mes, cuando el reloj marcó las 00:01, que se celebró el primer matrimonio entre dos mujeres: las protagonistas fueron Daritzia Araya y Alexandra Quiros.

“Dignidad, es la conquista de nuestra dignidad”, dijo Marco Castillo, un abogado y activista de los derechos de la comunidad LGBT+ en Costa Rica que vio en el primer minuto de ese 26 de mayo un momento histórico.

La llegada de ese martes había sido esperada durante años por él y miles de personas a las que se les había negado el deseo de que los matrimonios con personas del mismo sexo fueran reconocidos por la ley.

“Este paso es muy importante porque representa que ya hemos empezado a dar pasos hacia ser ciudadanos de primera clase. Porque hemos venido siendo ciudadanos y ciudadanas de tercera y segunda categoría”, dijo a la emisora Teletica, socia de BBC Mundo.

El primer matrimonio entre dos mujeres se llevó a cabo, precedido de una gran celebración virtual, por las medidas de prevención ante la pandemia de covid-19. Como ya señalaba las protagonistas fueron Dunia Araya y Alexandra Quirós.

La televisión estatal y canales en internet realizaron una transmisión especial en la que participaron las cantantes Mónica Naranjo y Lila Downs, el músico Manuel Obregón y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, así como testimonios y mensajes desde otros países.

El momento fue posible luego de que Costa Rica solicitara en 2016 una opinión a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).

El tribunal resolvió en 2018 que los Estados “deben reconocer y garantizar todos los derechos que se deriven de un vínculo familiar entre personas del mismo sexo”, incluido el matrimonio.

Y esta recomendación fue dirigida a los países firmantes de la Convención Americana de Derechos Humanos, pero hasta ese entonces Costa Rica dio el primer paso.

“Nuestro deber es combatir todo tipo de discriminación, sea por discapacidad, etnia, cultura, credo religioso, sexo, identidad y expresión de género, orientación sexual o cualquier otra”, dijo el presidente Carlos Alvarado en un comunicado.

“Y desde ese enfoque que procura la defensa de todos los derechos humanos, es el lugar donde hay que entender este paso”, añadió antes de reconocer que hay sectores descontentos con la apertura.

A pesar de pronunciamientos como los de la Corte Interamericana de Derechos Humanos el acceso al matrimonio para las parejas del mismo sexo sigue estando vetado en la mayoría de los países de América Latina.

Bolivia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana no reconocen el matrimonio entre dos personas del mismo sexo.

En Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay sí está garantizado en la ley, mientras que en México solo en algunos de los 32 estados del país. 

Ecuador sí reconoce la unión civil, pero no con la figura del matrimonio.

En el mundo solo una treintena de naciones reconoce el matrimonio igualitario, siendo Europa el continente con más naciones (17) que ofrecen esa opción en sus leyes.

En América, Canadá y Estados Unidos también lo aceptan. Solo Sudáfrica lo permite en el continente africano y solo Taiwán en Asia; mientras que Australia y Nueva Zelanda en Oceanía.

En cambio, 67 países criminalizan la unión de dos personas del mismo sexo, según el informe Homofobia de Estado 2019 de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex.

En mi calidad de candidato a Gobernador del Estado de Jalisco en la elección de 2018, propuse Reformas al Código Civil para establecer el matrimonio homoparental con reconocimiento de los derechos de los concubinos, hereditarios y del derecho al género, así como generar un programa de fomento a la tolerancia y no discriminación, y la creación de la figura de un fiscal especializado para la atención de víctimas de violencia por discriminación u homofobia, pero seguimos estando muy lejos de ofrecer a este sector de la población el lugar y el trato que se merece en nuestra sociedad. 

Opinion.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1 

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